2 años de fuertes emociones que cambian una vida
«All’orizzonte un toubabou» es el primer libro escrito por Filippo Graglia que narra luces y sombras, alegrías y tristezas de una aventura extraordinaria, digna de los verdaderos exploradores del pasado. Un viaje cuyo mero pensamiento parece una locura para cualquiera, pero no para Filippo. Ingeniero aeroespacial, nacido en Castelnuovo Don Bosco en la provincia de Asti, nunca ha sido un ciclista experto. De hecho, descubre su pasión por la bicicleta ya adulto gracias a unos amigos.
Tras una importante experiencia de voluntariado en Kenia y un par de viajes a Noruega y a lo largo del Camino de Santiago, en 2018 un grave accidente marca de alguna manera el punto de inflexión y el punto de partida de una nueva vida, una vida en la que se convierte para todos en el “toubabou”, o sea “hombre de piel blanca”, así como se le define en muchos dialectos africanos.
DAMOS LA “BIENVENIDA” A FILIPPO…
1) ¿Qué te empujó a emprender un viaje tan extremo y por qué África?
No es la idea de un viaje extremo lo que me atrajo. Más bien, la idea de dedicar un período de mi vida a viajar, con todo lo que eso conlleva. Adaptarse al ritmo del día y de la noche, de la pedalada, dormir cada noche en un lugar diferente, aprender a decir “Hola” en cientos de dialectos …
La elección recayó sobre África porque es el único continente que me llamó y al que respondí con el corazón, todas las demás habrían sido opciones razonables, y en ese período (estamos hablando del verano de 2017) realmente necesitaba una elección dictada por el corazón.
2) ¿Podrías describir el itinerario de tu gran aventura en pocas líneas?
Salí el 2 de enero de 2018. Crucé Francia y después de 2 meses en España llegué a Gibraltar. A partir de ahí fue un pequeño salto, y me encontré en la magia de la medina de Tánger. Recordaré los aromas, los colores, la viva confusión de aquella primera noche en suelo africano durante mucho tiempo. Estaba extasiado. En los meses siguientes viajé a lo largo y ancho de Marruecos, antes de cruzar el Sahara. Junio no es el mejor mes… yo diría. Llegué a Senegal con las pilas muy bajas. Un buen descanso y luego me fui a recorrer todos los estados que se encuentran en la costa atlántica del continente. Los últimos meses los he pasado en Angola, que considero la sorpresa más agradable del viaje, Namibia y Sudáfrica. Volví a abrazar a familiares y amigos 21 meses después.
Itinerario detallado visible haciendo click en el siguiente link: Mappa
3) ¿Cómo reaccionó tu familia ante la noticia de tu partida?
Claramente quedaron sorprendidos. “¿Licenciatura y maestría, un buen trabajo y te vas así?” Hablamos mucho de eso y poco a poco se convirtieron en mis fans número uno.
4) Un viaje de este tipo implica evidentemente una serie de dificultades puramente prácticas incluso antes que las culturales. ¿Cuáles fueron los problemas más desafiantes que tuviste que enfrentar?
Muy cierto. Encontré las mayores dificultades en la gestión de visas, en la burocracia. Todos los países por los que pasé necesitaban una visa, y presentar la solicitud en la embajada a menudo era un desafío y, sobre todo, me hacía perder mucho tiempo. Puede parecer extraño, pero incluso si habían dificultades en la vida diaria, enfrentadas con el espíritu adecuado se convertían en estímulos y oportunidades.
5) ¿Cómo fue tu relación con las poblaciones locales? ¿Cómo recibieron a este hombre blanco que vagaba solo en bicicleta?
La gente es tan abierta, amable y servicial, que nunca ha sido un problema encontrar un lugar para ser acogido. La situación típica es la siguiente: llego a una aldea remota, busco al jefe de la aldea y me siento con él a conversar. En 5 minutos, giro la cabeza y me encuentro rodeado por unos cientos de observadores curiosos. En el África rural, si eres un hombre blanco, no hay privacidad: “¡Monsier Le Blanc instala la carpa, mira! – ¡Observa cómo se enciende la estufa para cocinar! – ¡El blanco se ducha con un balde de agua!”
Los niños me impresionan más que nada. A menudo, cuando me ven en la distancia, primero se escapan y van da sus familias, luego toman confianza y me persiguen. Además, una actitud muy motivada. Aquí, en muchos pueblos, la historia del hombre blanco (el equivalente de nuestro “hombre negro”) que te atrapa y te lleva, sigue siendo cierta. Bueno, a pensarlo bien es todo menos que un cuento de hadas.
6) ¿Podrías decirme tres lugares o tres momentos que se han quedado en tu corazón más que otros?
En Fez está el souk de henna. Una plaza encantadora e íntima, dos árboles, una pequeña mezquita y varias tiendas. Allí conocí a una amiga, ella gestionaba una de las tiendas y pasé tardes enteras observando la vida que allí se desarrollaba.
No hago más que pensar en el Sahara: para mí fue un tramo de asfalto de casi dos mil kilómetros de largo que marcaba la frontera entre el desierto y el océano; aquí, gracias a los inmensos espacios, el viento puede soplar sin obstáculos en el camino. La arena traída del desierto se mezcla con la humedad del aire, quedando suspendida en el aire mucho tiempo antes de asentarse, sobre todo, sobre las carpas de los nómadas y sobre mi sándwich. Un viaje diferente a mis hábitos: treinta mil golpes en los pedales al día, cada uno igual al anterior, dictan un ritmo hipnótico que lleva a la exploración de un paisaje interior, a escucharse a uno mismo. Pronto me di cuenta de que el Sahara no se puede conquistar. La simple idea en sí es una locura. Casi no hay vida en las arenas, pocos han podido adaptarse a las reglas y sobrevivir. Árboles solitarios y hombres orgullosos. Y ellos mismos no lo conquistaron. Más bien, pedimos permiso, nos adaptamos a sus reglas esperando en su clemencia.
El Parque Nacional de Lobeke está fuera de este mundo. En el bosque primario en el sureste de Camerún, se llega solo en la estación seca y es el hogar de gorilas, elefantes y búfalos. Pasé tres días en una torre de observación, esperando que aparecieran los animales.
7) Desde el punto de vista de la seguridad, África es bien conocida por ser un continente difícil. ¿Alguna vez te has sentido realmente en peligro? Si así es, ¿qué hiciste?
No hubo ningún peligro real. En Nigeria me han apuntado repetidamente con armas, pero hay que contextualizarlo. Superé la malaria con la ayuda de una monja italiana. Bueno, tal vez ese no fue un buen momento, pero aun así tuve la oportunidad de quedarme durante semanas, durante mi convalecencia, en un pueblo de pigmeos, y ver con mis proprios ojos cómo transcurre la vida diaria en el bosque.
8) ¿Qué lección crees que has aprendido de estos 2 años?
Un poco de humildad no duele en la vida diaria.
9) ¿Qué consejo darías a quienes quisieran embarcarse en un viaje extremo como el tuyo?
A menudo leemos sobre personas que dejan la vida atrás por los motivos más varios: trabajo, amor, apatía … en mi caso no fue nada de esto. Tenía una vida cómoda, buenos amigos y una familia maravillosa. Parecería que en esta situación la decisión de poner una vida en espera para irse pueda ser más difícil. Probablemente es la misma situación en la que se encuentran muchos de ustedes. Sean pacientes. No fuercen las cosas. Pero prepárense para aprovechar la oportunidad. Todo tiene su tiempo y se encaja perfectamente en nuestra vida en un momento dado. Solo así saldrán tranquilos, sin ansiedades y preocupaciones.
Seguro que tendrán algún miedo, algún miedo que les bloqueará en el momento del fatídico sí. El miedo que a menudo surge de lo desconocido, por algo que no conocemos. Aprovéchelo, empiecen a estudiar, hasta que sepan todo sobre ese algo. Y entonces descubrirán que, quizás, les hará un poco menos miedo.
10) Inevitablemente 2 años de encuentros, lugares y sensaciones increíbles te hacen crecer y cambiar internamente. ¿Cómo lograste reconciliar al nuevo Filippo con tu vida de antes?
Inevitablemente, el regreso a la vida anterior me pone frente a mi “viejo” Yo. Pero afortunadamente me gustaba la versión anterior de mí. Ahora está más enriquecida interiormente.
11) ¿Cuáles son los planes para el futuro? ¿Ya has comenzado a planificar la exploración de otros continentes?
¡Gran pregunta! Siempre tengo muchas ideas en la mente. En este período todo está en stand-by, lo veremos en 2022, quizás. El Medio Oriente siempre me ha fascinado, podría ser un destino interesante para un próximo viaje, mientras tanto… ¡leo y estudio!
CONCLUSIÓN
Como muchos de ustedes ya hicieron y como muchos estoy seguro harán, yo también compré el libro de Filippo y lo estoy literalmente devorando. Filippo es ciertamente un ingeniero atípico. No me odien los ingenieros, pero todos mis amigos de esta categoría nunca podrían escribir con tanta empatía. Sus páginas son tan envolventes que hacen creer de estar allí con él, en ese preciso momento. Una sensibilidad inusual por los detalles, capaz de imprimir sobre el papel toda la autenticidad de una aventura atemporal.
Es posible comprar el libro haciendo click al link: “All’orizzonte un toubabou”
UN GRACIAS DE TODO CORAZÓN A FILIPPO POR SU DISPONIBILIDAD Y POR HABERNOS ABIERTO LAS PUERTAS DE SU MUNDO.
SI QUIEREN CONTACTAR FILIPPO GRAGLIA PUEDEN HACERLO A TRAVÉS DE SUS PERFILES SOCIALES
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Facebook: A-Round About
ACTUALIZACIONES: Mientras tanto también se ha publicado su segundo libro, nacido de las aventuras vividas en Pakistán a duras penas en bicicleta. “Pakistan Zindabad” está actualmente a la venta en Amazon haciendo clic directamente en el siguiente link.
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