Flavio

Flavio es otra de esas personas que no puedo considerar como un simple amigo ya que crecimos juntos y a pesar del hecho que nuestras vidas hayan tomado direcciones diametralmente opuestas, el afecto que nos une es el mismo que une a dos hermanos. Al igual que con Christian, conocí a Flavio en la escuela primaria, y luego también compartimos la escuela secundaria en la misma clase. Nos convertimos en adultos juntos, probablemente asumiendo que un vínculo como el nuestro fuera normal, pero cuanto más tiempo pasa, más me doy cuenta que no es así. Flavio, Christian y yo somos afortunados en poder contar siempre con aquellos que estuvieron allí desde el principio y que siempre estarán allí independientemente de lo que suceda. Vivimos en diferentes continentes llevando vidas totalmente diferentes desde todos los puntos de vista, sin embargo, cuando nos reunimos no parece haber pasado un solo día desde la última vez, y una llamada telefónica sería suficiente para que los otros dos se apresuraran inmediatamente sin dudarlo.

Tanto por pasión como por razones universitarias y laborales, Flavio pronto comenzó a transbordarse entre Italia y Estados Unidos, donde se mudó después de graduarse en Ingeniería de los Materiales. Siempre fascinado por ese mundo, ciertamente rico de más oportunidades de trabajo y tecnologías de vanguardia, Flavio ha encontrado ahora su dimensión, aunque su elección lo obligó a sacrificar todo por su carrera, una carrera que con el tiempo ha sido merecidamente capaz de desarrollarse muy bien. Después de varios años en Intel en Portland se mudó recientemente a Seattle, donde aceptó una excelente posición en Microsoft.

Mis viajes con Flavio no fueron muchos también porque desde este punto de vista tenemos gustos y costumbres muy distintas. Sin embargo, tuvimos algunas experiencias muy divertidas en Italia e Inglaterra, cuando aún no se había mudado a los Estados Unidos.
En 2009 fui a verlo en Pennsylvania, donde se encontraba para conseguir un master. Durante ese viaje (Costa Este de los Estados Unidos 2009 junto con Myriam), además de los días pasados en su campus, también pudimos visitar juntos Nueva York. Durante años Flavio insistió para que regresara, cosa que sucedió en 2016 gracias a un espléndido viaje on the road a través de los Estados Unidos con el objetivo de ver los ineludibles Grandes Parques Americanos (Ruta 66 y Grandes Parques 2016 junto con Myriam). Al llegar a Portland también tuve la oportunidad de conocer a su novia Rosina que nos hizo de guía mientras Flavio luchaba entre el trabajo y la cama, ya que la mala suerte lo había hecho enfermar junto durante nuestra estancia.

Aunque solo por pocos días, normalmente una vez al año regresa a Italia para visitar a su familia y a nosotros.

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