Simone e Ilaria

Mi abuelo Héctor siempre me dijo que el vínculo que se establece con tus proprios compañeros de equipo es tan profundo que no tiene igual. Así había sido para él, y ciertamente también lo fue para mí. Conocí a Simone a la edad de 13 años cuando se unió a mi equipo de voleibol. Juntos hemos compartido 10 temporadas consecutivas, cambiando también 4 clubes a lo largo de los años. Vivíamos a un par de kilómetros de distancia, así que nuestros padres habían acordado turnarse para llevarnos y recogernos después de nuestros muchos entrenamientos. Todo esto hasta que nos convertimos en adultos con permiso de conducir y nos hicimos totalmente independientes, continuando a compartir nuestros desplazamientos.

Luego decidimos convertirnos en entrenadores juntos, aunque más tarde nunca hubo la oportunidad de trabajar para el mismo club, quedando siempre como rivales. Nuestros caminos se dividieron en 2006 cuando me enfrenté a una importante elección, una excelente oferta de trabajo como técnico para un club que tanto había anhelado y la posibilidad de seguir jugando. Lamentablemente, los 6 días a la semana de actividades que me pedían, no podían ser compatibles con mis entrenamientos y mis partidos como jugador. Aunque a regañadientes decidí aceptar la oferta.

En 2005 llega el punto de inflexión. Cuando le comunico a Simone mi deseo de irme por unos meses de mochilero, él no lo piensa ni un minuto, y en un momento nos encontramos planeando juntos una aventura de 4 meses a la que Christian se unirá poco después (América Latina 2005-2006 junto con Christian y Simone). Volveremos de esta experiencia profundamente cambiados, madurando en todos los aspectos, pero sobre todo haciendo aún más especial ese vínculo que nos unía.

Pasan los años, sin embargo, mientras yo viajo continuamente y paso meses vagando por el mundo, Simone se dedica con gran empeño a sus estudios muy duros que hoy le han llevado merecidamente a abrir su estudio notarial. Lamentablemente, sus compromisos no le permitieron participar en las posteriores aventuras de 4 y 6 meses. Sin embargo, hemos hecho algunos viajes juntos en Europa, incluso junto con Christian, reconstituyendo así al trío mágico, junto para no perder la costumbre.

A pesar de los numerosos compromisos y de esa cara de boludo 😉 Simone también encuentra el tiempo para conquistar a Ilaria, una buena chica, sencilla y amable que sabrá de inmediato hacerse querer. ¡Así que en 2012 no perdemos la oportunidad de volver a agarrar nuestras mochilas y listo! Casi un mes de tiempo para cruzar Tailandia, Camboya y Vietnam. (Sudeste Asiático 2012 junto con Myriam, Simone e Ilaria). Por supuesto, las preocupaciones se centran en cómo Ilaria reaccionará ante este tipo de viaje, pero como de costumbre nuestros temores resultarán ser completamente inútiles.


Ilaria nació y creció en Mestre, después de sus estudios en el campo lingüístico trabajó durante unos años en el sector turístico y luego entró en la oficina de ventas extranjeras de una gran empresa donde todavía trabaja hoy en día. Habla italiano, inglés y español con fluidez. Sus grandes amores son los Estados Unidos, los Backstreet Boys (algún defecto tenía que tenerlo 😉 ) y sobre todo Noemi y Sebastiano, sus hermosos hijos.

Nunca tuve ninguna duda de que Simone e Ilaria estaban hechos el uno para el otro, hoy estoy muy feliz de haber tenido razón.

 

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